Hipotecarios

¿Comprar con hipoteca o seguir alquilando?

Comprar no siempre gana: depende de cuánto tiempo te quedás, qué harías con el anticipo si lo invirtieras y cómo evolucionan precios y alquileres. Esta herramienta compara el patrimonio que acumulás por cada camino y marca el punto de equilibrio, el año en que comprar empieza a convenir.

Actualizado:

Propiedad e hipoteca

Lo que pones de tu bolsillo. Los bancos suelen exigir un mínimo del 20%.

Escrituración, impuestos, comisión inmobiliaria. Suele ser 3%–8% del precio.

Cuánto sube el inmueble por año (en términos reales). Históricamente 1%–4% en LATAM.

Alquiler e inversión alternativa

En términos reales suele ir con la inflación. Usa la tasa real para comparar justo.

A cuánto crecería el anticipo si lo invirtieras en vez de comprar. Usa la tasa real para comparar justo.

Horizonte de análisis

Todo se calcula en tu navegador. No guardamos nada.

La comparación

Cargá el precio, la tasa y el alquiler para comparar los dos caminos.

Análisis CadaPeso

Comprar o alquilar no se decide comparando la cuota contra el alquiler. La comparación honesta mide el patrimonio que tendrías en cada caso al cabo de varios años: comprando, lo que valdría tu propiedad menos lo que debés; alquilando, lo que acumularías invirtiendo la diferencia entre el alquiler y lo que habrías puesto en la compra.

El resultado depende de tres supuestos que pesan mucho en la cuenta: cuánto se aprecia la propiedad, cuánto rinde tu inversión alternativa y por cuántos años. Cuanto más largo el horizonte y mayor la apreciación, más patrimonio te deja comprar. Y hay un costo que esta cuenta no incluye: expensas, ABL y mantenimiento corren por cuenta del propietario y achican la ventaja de comprar.

Cómo se calcula

Simulamos los dos caminos mes a mes y comparamos el patrimonio acumulado al final de cada año del horizonte que elijas.

  • Comprar: con el anticipo (% del precio) y los gastos como desembolso inicial, la hipoteca es el precio menos el anticipo. La cuota es de sistema francés (cuota fija): TEM = (1 + tasa ÷ 100)^(1/12) − 1, y cuota = hipoteca × TEM ÷ (1 − (1 + TEM)^−n). Cada mes el interés corre sobre el saldo y el resto amortiza capital. El patrimonio comprando es el valor del inmueble (apreciado año a año) menos el saldo de la hipoteca.
  • Alquilar e invertir: el mismo desembolso inicial (anticipo + gastos) arranca invertido al rendimiento que cargás. Cada mes se suma a esa inversión la diferencia entre la cuota y el alquiler; si el alquiler es mayor, se resta. El alquiler crece cada año según el incremento que indicás. El patrimonio alquilando es el saldo de esa inversión.
  • El punto de equilibrio es el primer año en que el patrimonio de comprar supera al de alquilar.
  • Con crédito con ajuste (UVA), la cuota crece cada año por la inflación estimada, y tanto el valor del inmueble como el saldo se expresan en pesos nominales con ese mismo ajuste.

Supuestos: supone que realmente invertís el anticipo y la diferencia mensual de cuota al rendimiento indicado. La apreciación del inmueble y el rendimiento son supuestos tuyos, no certezas. No se incluyen los costos de ser propietario —expensas, ABL, mantenimiento— ni impuestos sobre la inversión. La comparación es en pesos nominales; con inflación alta conviene cargar tasas reales para que sea justa.

El modelo asume que la diferencia mensual entre cuota y alquiler se invierte o desinvierte al rendimiento indicado. Son proyecciones según tus supuestos; la decisión también pesa en lo no financiero: estabilidad, flexibilidad y planes a futuro.