La TNA y la TEA miden lo mismo (el interés de una operación) pero de dos maneras distintas, y confundirlas te lleva a comparar mal. La regla corta: para saber cuánto cuesta o rinde algo de verdad, usa la TEA; la TNA solo sirve como dato de referencia o para calcular la tasa de cada período.
La diferencia en una frase
La TNA es lineal: ignora que los intereses se reinvierten. La TEA es compuesta: incorpora ese efecto. Por eso, salvo que haya una única capitalización al año, la TEA siempre es mayor que la TNA, y esa brecha es justamente lo que pierdes de vista si comparas por la tasa equivocada.
Si quieres el detalle de cada una por separado, está en las entradas de Tasa Nominal Anual y Tasa Efectiva Anual. Aquí nos centramos en cuándo usar cada una.
Tabla comparativa
| Criterio | TNA | TEA |
|---|---|---|
| Qué mide | Interés nominal anual, sin capitalización | Interés real anual, con capitalización |
| Cómo se calcula | Tasa del período × cantidad de períodos | (1 + tasa del período) elevado a los períodos, menos 1 |
| Refleja el costo o rendimiento real | No | Sí |
| Sirve para comparar productos | No de forma fiable | Sí |
| Para qué es útil | Obtener la tasa de cada período | Comparar y decidir |
| Relación entre ambas | Siempre menor o igual que la TEA | Siempre mayor o igual que la TNA |
Por qué importa: el mismo préstamo, dos cifras
Imagina dos préstamos que te presentan así:
Préstamo A: TNA 70%, capitalización mensual
Préstamo B: TEA 88%
A simple vista, el A parece más barato porque 70% es menor que 88%. Pero esa comparación está mal hecha: estás comparando una tasa nominal con una efectiva. Para compararlos de verdad, conviertes la TNA del A a su TEA:
Tasa mensual del A = 70% / 12 = 5,8333% mensual
TEA del A = (1 + 0,058333)^12 − 1 = 0,9748 → 97,48% anual
Una vez en la misma unidad, el panorama se invierte: el préstamo A tiene una TEA del 97,48%, frente al 88% del B. El que parecía más barato resultó ser el más caro. Esto es exactamente lo que ocurre cuando comparas peras con manzanas.
Cuándo usar cada una
Usa la TEA siempre que quieras comparar dos o más productos entre sí, o cuando necesites saber el costo o el rendimiento real de una operación a lo largo del año. Es la cifra para decidir.
Usa la TNA cuando necesites obtener la tasa de un período concreto (dividiéndola por la cantidad de períodos), o cuando solo quieras un dato de referencia rápido. No la uses nunca para comparar productos con distinta frecuencia de capitalización, porque ahí es donde engaña.
La regla práctica: si dos cifras vienen expresadas en formatos distintos (una TNA y una TEA), conviértelas ambas a TEA antes de compararlas. Comparar una nominal con una efectiva no tiene sentido.
Contenido educativo de CadaPeso.com. Los resultados pueden variar según la región y las condiciones de cada entidad. No constituye asesoramiento financiero.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la TEA es siempre mayor que la TNA?
Porque la TEA incorpora la capitalización de intereses y la TNA no. Solo coinciden cuando hay una única capitalización al año; en cualquier otro caso, el interés que genera interés hace que la TEA supere a la TNA.
¿Cuál de las dos me conviene mirar al pedir un préstamo?
La TEA, y mejor aún el Costo Financiero Total (CFT), que además suma comisiones, seguros e impuestos. La TNA por sí sola subestima lo que vas a terminar pagando.
¿Puedo comparar una TNA con una TEA directamente?
No. Es comparar dos cosas distintas. Primero conviertes la TNA a su TEA equivalente y recién entonces comparas dos cifras del mismo tipo.
¿Por qué los bancos publican la TNA si la TEA es más representativa?
Porque la TNA es un número más bajo y resulta más atractivo a primera vista. La normativa de muchos países obliga, por eso, a informar también la TEA o el costo total, justamente para que la comparación sea honesta.
¿La TEA incluye los gastos del crédito?
No. La TEA mide solo el interés, ya con la capitalización incorporada. Los gastos, seguros y comisiones se reflejan en el CFT, que es la cifra más completa para comparar el costo total.