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Qué es la TEA y cómo usarla

TNA, TEM, TEA: tres siglas que se refieren a la misma tasa pero expresada de formas distintas. Solo una sirve para comparar dos productos financieros correctamente.

TNA: la tasa que publican los bancos

La Tasa Nominal Anual es el número que aparece en los contratos, publicidades y comparadores. Es una tasa anual simple: se obtiene multiplicando la tasa mensual por 12.

El problema de la TNA es que no refleja el efecto de la capitalización. Si el banco capitaliza mensualmente (que es lo habitual), el costo real es mayor que lo que indica la TNA.

Qué quiere decir "capitalizar", en criollo

Capitalizar es, ni más ni menos, cobrar interés sobre el interés. El primer mes te cobran (o te pagan) un porcentaje sobre tu saldo. Al mes siguiente, ese interés ya pasó a formar parte del saldo, así que el nuevo cálculo se hace sobre un número más grande. Es la misma lógica de una bola de nieve rodando cuesta abajo: empieza chica, pero cada vuelta agarra un poco más de nieve y crece más rápido que en la vuelta anterior.

Por eso una TNA del 60% no se traduce en "60% al año y listo". Si esos intereses se capitalizan cada mes, terminás pagando (o ganando) más del 60% real al cabo de doce meses. La TEA es, justamente, el número que ya incluye ese efecto bola de nieve.

TEM: la tasa que se aplica cada mes

La Tasa Efectiva Mensual es la que el banco usa para calcular los intereses de cada cuota. Se obtiene dividiendo la TNA entre 12.

TEM = TNA / 12

Ejemplo: TNA 60% → TEM = 60% / 12 = 5% mensual

Con una TEM del 5%, sobre un saldo de $100.000 se generan $5.000 de interés el primer mes.

TEA: el número que sirve para comparar

La Tasa Efectiva Anual incorpora el efecto de la capitalización mensual. Responde a la pregunta: si invierto (o pido prestado) hoy, ¿cuánto valen esos intereses al cabo de un año, considerando que cada mes se capitalizan sobre el saldo acumulado?

TEA = (1 + TEM)^12 − 1

Ejemplo: TEM 5% → TEA = (1 + 0.05)^12 − 1 = 79.59%

Para una TNA del 60%, la TEA es del 79.59%, no del 60%. La diferencia es el efecto de capitalizar los intereses cada mes.

Por qué la TNA engaña en comparaciones

Supón que tenés dos opciones de inversión. La primera dice TNA 60% con capitalización mensual. La segunda dice TNA 58% con capitalización diaria. ¿Cuál rinde más?

InstrumentoTNACapitalizaciónTEA
Opción A60%Mensual79,59%
Opción B58%Diaria78,61%

La opción A tiene una TNA mayor y también una TEA mayor. Pero si los números fueran más cercanos, la TNA no alcanzaría para determinar cuál sale más barato: solo la TEA lo dice.

Un caso típico: dos ofertas que parecen iguales

Supongamos que estás por sacar un préstamo y dos entidades te ofrecen, a primera vista, casi lo mismo. La primera anuncia "TNA 55%" en letras grandes. La segunda dice "TNA 53%, una de las más bajas del mercado". A simple vista, la segunda parece la mejor opción —dos puntos menos es dos puntos menos, ¿no?

Pero cuando pedís la TEA de cada una (algo que toda entidad está obligada a informar), puede aparecer una sorpresa: la primera tiene una TEA de 70% y la segunda, por su forma de capitalizar los intereses, una TEA de 71%. La que parecía más barata por su TNA termina costando un poco más en términos reales. Sin ese dato, hubieras elegido la opción equivocada basándote solo en el cartel más vistoso.

La moraleja no es que la TNA sea un dato inútil —sirve para tener una idea rápida—, sino que nunca alcanza por sí sola para decidir entre dos opciones. Cuando hay plata de por medio, el número que hay que pedir (y comparar) es la TEA.

Cuándo usar cada una

Usa la TEM para calcular los intereses de cada cuota de un préstamo o el rendimiento mensual de una inversión. Es el número operativo para los cálculos.

Usa la TEA para comparar dos productos financieros entre sí. Es el único número que pone todos los productos en una misma base, independientemente de la frecuencia de capitalización.

La TNA es útil para comunicar la tasa de forma simple, pero nunca para comparar directamente dos opciones con distintas frecuencias de capitalización.

Regla práctica: cuando compares dos préstamos o dos inversiones, pide siempre la TEA de cada uno.

Si solo te dan la TNA, podés calcular la TEA con: (1 + TNA/12)^12 − 1

Lo que vale la pena tener presente

No hace falta memorizar ninguna fórmula para tomar buenas decisiones. Lo que sí ayuda es agarrar la costumbre de preguntar por la TEA cada vez que alguien te ofrezca un producto financiero —ya sea un préstamo, una tarjeta, un plazo fijo o cualquier inversión—. Es una pregunta simple que cualquier persona puede hacer, y la respuesta te pone en igualdad de condiciones frente a quien te está ofreciendo el producto.

Si en algún momento te encontrás con tres siglas parecidas y no estás seguro de cuál es cuál, podés volver a esta guía o revisar la definición en el glosario. Con el tiempo, distinguir entre TNA, TEM y TEA se vuelve algo automático —y esa costumbre, sostenida en el tiempo, es la que termina haciendo la diferencia en cuánto pagás o cuánto ganas.

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